IEE. Informe de Evaluación de Edificios

Al menos 430.000 edificios de la Comunitat Valenciana no han pasado la revisión obligatoria

Apenas 30.900 inmuebles cuentan con el informe de evaluación al que obliga la ley
Esta inspección, que es responsabilidad del propietario, es preceptiva para toda construcción de más de 50 años o para la que quiera beneficiarse de ayudas públicas

Desde el año 2018, la ley obliga a todos los inmuebles de tipología residencial de más de 50 años de antigüedad a superar el Informe de Evaluación de Edificios (IEE), también conocido coloquialmente como la ‘ITV’ de las viviendas. Según los datos oficiales de la Generalitat, a julio de 2023 en la Comunitat Valenciana había casi 460.000 parcelas catastrales en esta situación, pero solo unos 30.000 contaban con este certificado obligatorio, apenas un 6,7 % del total. En otras casi 5.000 el informe consta como incompleto. De esta forma, al menos 430.000 edificios estarían ahora mismo en situación irregular.

Cumplir con este protocolo, que persigue disponer de un listado actualizado del estado del parque autonómico de viviendas y que ha cobrado vigencia a raíz del voraz incendio de Campanar, es responsabilidad del propietario del inmueble. Si la propiedad es horizontal, será la comunidad la responsable. Según el decreto que regula el IEE, los dueños de edificios de más de 50 años deben tanto encargarlo como costear los gastos del estudio. También deben disponer de este certificado los inmuebles que quieran acceder a ayudas públicas. Debe renovarse, por regla general, cada diez años.

Pese a este requerimiento legal, los datos muestran que son muy pocas las construcciones que cumplen con la normativa en vigor. El decreto que regula este procedimiento señala que los ayuntamientos son los que deben avisar a los propietarios de inmuebles que no dispongan del IEE, otorgándoles un plazo de dos meses para obtenerlo. Si incumplen, los consistorios pueden ejercer ellos mismos la inspección y aplicar las sanciones correspondientes «aplicando la potestad que la legislación urbanística disponga». Aun así, fuentes del sector aseguran que las multas por estas prácticas son muy poco habituales.

En concreto, en la autonomía hay 458.272 inmuebles residenciales construidos hace 50 años o más. Pero únicamente 44.825 edificios han solicitado esta inspección técnica y solo 30.900 lo han superado con éxito. Esto no quiere decir que todos estos hayan sido construidos en 1974 o antes, ya que en el listado aparecen cientos de construcciones ya del siglo XXI con el IEE completo. Estas viviendas más nuevas habrían acometido la revisión para poder tener acceso a ayudas del Estado.

El mapa de los edificios con ‘ITV’ en vigor es muy homogéneo si se analiza por provincias. En València hay registradas 219.453 viviendas de estas características y 15.028 con el informe en regla (6’8 %); en Alicante el parque es de 149.008 y los edificios con IEE aprobado, 9.801 (6,5 %); y en Castellón hay censados 89.811 inmuebles y solo 6.071 han sido revisados (6,7 %).

POCA ATENCIÓN AL FUEGO

La propia Generalitat asegura que el cumplimiento de esta norma es «prioritario» y define el IEE como el instrumento «más eficaz para diagnosticar el estado del parque construido de viviendas, anticipar las actuaciones de urgencia, permitir acometer operaciones de mantenimiento y obras de rehabilitación e, incluso, propiciar su adaptación a las necesidades actuales de accesibilidad y eficiencia energética».

El documento pone el foco «en las características constructivas de los elementos comunes» de un edificio e indaga «en su estado de conservación, sus condiciones de accesibilidad y eficiencia energética», señalando posibles «deficiencias constructivas, funcionales, de seguridad o de habitabilidad detectadas, con el fin de advertir sobre ellas y orientar las acciones necesarias para mantener el adecuado estado de conservación».

Donde no inciden estos protocolos es en la protección contra el fuego. Varios expertos consultados restan importancia a este hecho y señalan que las construcciones de más de 50 años no cuentan con fachadas ventiladas como la del edificio de Campanar, ya que no se empleaban ese tipo de revestimientos, empleados sobre todo durante el boom inmobiliario de principios de siglo.

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